Inaugurada la exposición fotográfica «Botargas de Guadalajara», con imágenes de La Photoescuela de Cabanillas, y con un libro paralelo patrocinado por el Ayuntamiento
Hasta el próximo 30 de abril puede verse en la Biblioteca León Gil de Cabanillas del Campo la exposición «Botargas de Guadalajara», una muestra itinerante promovida por la Diputación de Guadalajara (que ya se estrenó el pasado febrero en la capital provincial) y que ahora recala en Cabanillas. Esta exposición recoge 35 espléndidas imágenes con esos atávicos personajes que son las botargas, mascaritas, vaquillas, vaquillones, danzantes o diablos, tomadas todas ellas en festejos de la provincia, de manos de los alumnos y alumnas de la Escuela de Fotografía de Cabanillas «La Photoescuela». Además, la muestra se acompaña de un libro-catálogo, que ha patrocinado la Diputación Provincial y que, en su segunda edición, también ha financiado el Ayuntamiento de Cabanillas.
La exposición y el libro se presentaron en un concurrido acto en la tarde de este miércoles 15 de abril; un evento que fue presidido por el alcalde, José García Salinas, a quien acompañaron los concejales del área de Cultura Luis Blanco y Rosa María García en representación del Ayuntamiento. También acudió, por la institución provincial organizadora de la muestra, la diputada de Turismo y alcaldesa de Humanes, Elena Cañeque. Y en nombre de «La Photoescuela» intervino su director, el fotógrafo Nacho Izquierdo. Además también hubo unas palabras de la vecina Dolores Sánchez, representando a la Asociación de Mujeres La Campiña, quien habló sobre cómo fue el proceso seguido en Cabanillas para recuperar la Botarga de San Blas el pasado año 2022, tras más de siglo y medio desaparecida. De hecho, hasta la propia botarga cabanillera tampoco quiso perderse esta inauguración, y puso la nota de color al acto, con su ruidosa y grotesca presencia en el medio del evento.
En su discurso, el alcalde remarcó el compromiso con la Cultura del Ayuntamiento de Cabanillas, como motor de comunidad, identidad y desarrollo, y señaló como un ejemplo de ello el apoyo que se presta precisamente esta «Photoescuela» desde hace ya una década. «Apoyamos la creación local y el talento emergente, y esta exposición es una muestra del enorme nivel y sensibilidad de los alumnos y alumnas de la Escuela de Fotografía. Desde el Ayuntamiento hemos querido respaldar este proyecto, no sólo acogiendo la exposición, sino también impulsando el libro Botargas de Guadalajara, que ya cuenta con una segunda edición financiada por el Ayuntamiento, señal del interés y del valor que tiene este trabajo colectivo», dijo el primer edil.
García Salinas también tuvo unas palabras de reconocimiento hacia las botargas, como «una de las expresiones más singulares de la cultura popular de la provincia», y recordó cómo en Cabanillas se dio un paso trascendental para recuperar la Botarga de San Blas: «Un proyecto que demuestra que tradición y presente pueden caminar juntos cuando hay voluntad y compromiso», dijo.
Respecto a la exposición, el alcalde destacó que es un ejemplo de colaboración entre instituciones, colectivos y ciudadanía, con el triángulo formado por La Photoescuela, el Ayuntamiento y la Diputación: «La cultura crece cuando se comparte, cuando suma esfuerzos y cuando implica a toda la comunidad», señaló el primer edil.
Por su parte, Elena Cañeque destacó el compromiso de la Diputación con todas las botargas de la provincia, e impulsando la exitosa «Ruta de las Botargas», que ha sido la base sobre la que ha trabajado la propia Escuela de Fotografía de Cabanillas, a la que Cañeque felicitó por el empeño puesto en sacar adelante el proyecto.
Cerró el acto el director de La Photoescuela y comisario de la muestra, Nacho Izquierdo, quien explicó cómo se produjo la genésis de un proyecto colectivo que ha implicado a casi una treintena de sus alumnos y alumnas a lo largo de cuatro años, capturando imágenes de las botargas en sus propios municipios, y siempre en los días de sus festividades. Para ello han recorrido pueblos de la Campiña, la Alcarria y la Serranía, las tres zonas donde hay manifestaciones de botargas; y, para conseguirlo, el alumnado se dividió los municipios a los que acudir y el calendario festivo hasta cubrir todos los eventos, un proyecto global que supuso la toma de más de 5.000 imágenes, de las que 35 conforman esta muestra final, aunque son más de un centenar las que aparecen en el libro editado paralelamente.