Don Carnal y la Sardina, en la Plaza del Pueblo
El aplazamiento del sábado juntó en la mañana del domingo el Concurso de Disfraces, la 9ª Milla Carnavalesca y el Entierro de la Sardina
La alerta por fuertes vientos decretada por la Aemet para la mañana del sábado 14 de febrero obligó al Ayuntamiento a «comprimir» este año el programa de actos del Carnaval en Cabanillas del Campo, de modo que los grandes eventos de disfraces se celebraron en la mañana del domingo, resultando una jornada muy movida y entretenida.
La jornada dominical carnavalera arrancó a las 11 de la mañana, con la celebración del tradicional Concurso de Disfraces en el interior de la carpa del Ferial, aunque en esta ocasión sin desfile por las calles de la localidad. Los participantes lo hicieron por el centro del recinto de la carpa, mientras que el Jurado (formado por representantes de distintos colectivos como la Asociación de Mujeres La Campiña, la Asociación de Jubilados, y la Escuela de Arte de Cabanillas, iba tomando nota de cada una de las creaciones.
En el concurso había establecidas tres categorías: Individual A, para niños y niñas de 0-5 años; Individual B, para mayores de 6 años y personas adultas; y la categoría «reina», la grupal. Entre todas ellas sumaron alrededor de 75 personas inscritas, una cifra inferior a la habitual, pero considerable teniendo en cuenta los cambios a los que obligó la meteorología. Los premios decididos por el Jurado recayeron en un colorido guacamayo en la categoría de los más pequeños (dotado con 50 euros de premio); una simpática cebra en la de mayores de 6 años (con otros 50 euros), y tres magníficos disfraces grupales: unas avestruces (primer premio), un quiosco de golosinas y dulces, y un trabajado «tipo» de coloridas mariposas, que se llevaron 300, 200 y 100 euros cada uno.
Tras el Concurso de Disfraces llegó el turno de la novena edición de la Milla Solidaria Carnavalesca, una carrera festiva y no competitiva que viene organizando desde hace años la Concejalía de Deportes, y que regresaba en este 2026, después de que el año anterior no pudiera celebrarse por la lluvia. Más de un centenar de personas se inscribieron a las tres pruebas que conformaban la cita atlética: la de categoría «Chupetín» (niños y niñas nacidos entre entre 2021 y 2026), que corrieron 170 metros de distancia; la de categoría Infantil (nacidos/as entre 2014 y 2020), sobre 480 metros; y la carrera absoluta o Sénior (para personas nacidas en 2013 y años anteriores), sobre la distancia de 1.609 metros (una milla), que da nombre a la prueba. Todas las carreras se corrieron en el entorno del Ferial, y la organización contó con la colaboración del Club Runners Cabanillas para este cometido.
Como ocurre siempre en esta Milla Solidaria, los premios no se otorgan a quienes cruzan primero la línea de meta, sino a los mejores disfraces de los participantes. Así, un bebé, Darío Polo, ganó el premio de los chupetines; el niño Raúl de Diego se hizo con el triunfo entre los disfraces infantiles; y una adulta, Mónica Castelo, fue la ganadora del trofeo al mejor disfraz de la categoría sénior. Finalmente, el nutrido grupo de participantes de la Asociación Caminando, cuyas familias se volcaron con la cita, se llevó el trofeo al mejor disfraz grupal.
Sardina y teatro
Culminados los concursos, era el momento de despedir a la sardina carnavalera. Y un año más, el Entierro de la Sardina de Cabanillas resultó muy vistoso y llamativo. La gran sardina, una creación de manualidades elaborada desde la Escuela de Arte de Cabanillas, recorrió las calles del casco subida en andas; desde el Ferial hasta la Plaza del Pueblo. Estuvo acompañada de los acordes de una banda de clarines y cornetas, la de la Agrupación Musical de la Hermandad del Amor y de la Paz de Guadalajara, y tras ella desfilaba numeroso público.
La comitiva recorrió las calles del casco con ritmos solemnes y fúnebres, y una vez en la plaza, frente al Ayuntamiento, dos estupendos actores de la Escuela de Teatro de Cabanillas representaron un magnífico texto, obra del dramaturgo cabanillero Pablo Menasanch, director de la citada escuela. En el diálogo se reflejaba un combate dialéctico rimado y tremendamente mordaz, entre Don Carnal y Doña Cuaresma, que hizo las delicias del público. Tras el duelo de palabras, llegó la consabida e irremediable victoria cuaresmal, y con ella, el momento de proceder a la «Quema de la Sardina», labor de la que un año más se encargaron los voluntarios y voluntarias de Protección Civil de la localidad, lo que puso el punto final a los actos.
Además de los actos de la mañana del domingo, cabe reseñar también el éxito de la fiesta con discoteca móvil organizada en la noche del sábado al domingo en la carpa del Ferial, que resultó animadísima, que disfrutaron sobre todo los jóvenes de la localidad, y que se saldó sin incidentes de consideración.
El Carnaval 2026 de Cabanillas ha llegado a su final. Viva, por tanto, el Carnaval de 2027, Cuaresma mediante.