Tras una multitudinaria celebración religiosa, el alcalde, José García Salinas, entregó una placa conmemorativa al sacerdote Pedro Cañamares
La Iglesia de San Pedro y San Pablo de Cabanillas del Campo acogió este sábado 1 de agosto una emotiva y multitudinaria celebración religiosa, con motivo del 50º aniversario de la ordenación sacerdotal del párroco de la localidad, Pedro Cañamares Moreno, quien además cumple en septiembre nueve años al frente de la comunidad parroquial cabanillera. El templo registró un lleno absoluto, con la presencia de numerosos fieles de Cabanillas del Campo, así como de muchas personas llegadas desde otros municipios y parroquias en las que don Pedro ha desarrollado su ministerio sacerdotal a lo largo de estas cinco décadas, entre ellas la parroquia de San Diego de Alcalá, en el barrio de Aguas Vivas de Guadalajara, o vecinos de distintos pueblos de la provincia.
La eucaristía fue concelebrada por media docena de sacerdotes y contó también con la asistencia de representantes del Ayuntamiento. En nombre de la corporación participaron de la misa el alcalde, José García Salinas; el concejal Javier Inés; y también la concejala Rosa María García, quien además es delegada provincial de la Junta de Comunidades.
Al término de la ceremonia, distintas entidades de la comunidad parroquial quisieron rendir homenaje al sacerdote con varios obsequios. Así, el coro parroquial hizo entrega a don Pedro de un simpático cuadro-caricatura; las hermandades de la parroquia le regalaron nuevas vestiduras litúrgicas. Y, en representación del Ayuntamiento, el alcalde entregó a don Pedro una placa conmemorativa que reconoce la trayectoria y su servicio durante estos años en la localidad.
Durante su intervención, Salinas trasladó la felicitación del Ayuntamiento y de la corporación al sacerdote, destacando que «medio siglo de dedicación a una vocación merece siempre reconocimiento», y subrayó especialmente el papel que desempeñan los párrocos en la vida de los municipios, acompañando a las personas «en los momentos más importantes de sus vidas». El alcalde recordó además la buena relación institucional existente entre el Ayuntamiento y la Parroquia durante estos años, defendiendo que ambas instituciones comparten el compromiso de trabajar por el bienestar del municipio y la conservación de su patrimonio histórico.
En ese contexto, Salinas anunció públicamente que el Ayuntamiento financiará la mayor parte del proyecto de recuperación de la escalera de la torre y del propio campanario de la Iglesia de San Pedro y San Pablo, gracias a una subvención municipal de 70.000 euros aprobada recientemente. El objetivo es rehabilitar este singular espacio para permitir en el futuro visitas a la zona más alta del templo, desde la que podrán contemplarse unas vistas privilegiadas del municipio. El primer edil destacó también que la iglesia parroquial constituye uno de los principales elementos patrimoniales de Cabanillas del Campo, hasta el punto de formar parte del propio escudo de la localidad, y señaló que este proyecto conjunto entre Ayuntamiento y Parroquia permitirá conservar uno de los bienes históricos más valiosos del municipio y ponerlo en valor para vecinos y visitantes.
Salinas quiso agradecer también a don Pedro «la disposición que siempre ha mostrado para mantener ese clima de entendimiento» entre ambas instituciones, así como la cercanía que ha demostrado con los vecinos durante estos nueve años como párroco en el municipio, «ganándose el afecto de muchísimas personas gracias a su sencillez, humanidad y permanente voluntad de ayudar».
Pedro Cañamares Moreno fue ordenado sacerdote en 1976, cuando contaba con 25 años de edad, por quien entonces era obispo de Sigüenza-Guadalajara, Laureano Castán Lacoma. En estas cinco décadas de ministerio sacerdotal ha desarrollado su labor pastoral en distintas parroquias de la diócesis, siendo testigo de una profunda transformación de la Iglesia y de la sociedad española. A lo largo de su trayectoria ha ejercido su sacerdocio bajo el pontificado de seis papas (Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco y el actual León XIV), y durante el episcopado de cinco obispos en la diócesis de Sigüenza-Guadalajara: Laureano Castán, Jesús Pla Gandía, José Sánchez, Atilano Rodríguez y Julián Ruiz Martorell.
Tras la celebración religiosa, el Ayuntamiento de Cabanillas del Campo invitó a toda la comunidad parroquial a compartir un pequeño ágape, servido en la cafetería de la Casa de la Cultura, como colofón a una jornada de homenaje y reconocimiento a los cincuenta años de servicio sacerdotal de don Pedro Cañamares.