Ombligo

Un concierto original y diferente, con el dúo «Ombligo», teloneado por «Emitaki y los Korremundos», pone el broche a la sexta edición del ciclo

El ciclo de las «Noches Acústicas de Cabanillas» ofreció este viernes 29 de mayo la última entrega de su sexta edición, y lo hizo con un concierto muy original y diferente, a cargo del dúo Ombligo, una formación madrileña que transita por la fusión de la música balcánica, el jazz y el «manouche», combinando canciones instrumentales y algunos temas vocales de gran belleza.

«Ombligo» es un proyecto musical difícil de clasificar en un estilo concreto. Lo conforman Anika Sobrino (voz, violín y ukelele) y Ángel Cáceres (guitarra y coros), un dúo que construye una propuesta que parte del jazz, con muchas evocaciones al «manouche» francés, y también con muchos sonidos balcánicos. Combinan temas instrumentales propios de gran calidad, con algunas versiones muy peculiares y originales. Y entre medias se intuyen trazas de swing, música clásica o incluso al rock progresivo.

En Cabanillas, con muy buena entrada en la Casa de la Cultura, «Ombligo» destacó esencialmente por su virtuosismo instrumental. Tocan el violín, la guitarra o el ukelele de un modo peculiar, mezclando las melodías con juegos de sonido salidos de pizzicatos, percusiones sobre el instrumento o rasgueos distorsionados, para completar una apuesta muy ecléctica, pero de extrema calidad, que encandiló al público.

Los de «Ombligo» no son siempre temas fáciles. Hay muchos cambios de ritmo, acordes poco habituales, pero siempre en un tono festivo y optimista en canciones tan divertidas como «Mi muñeco me dice cosas», «Mosquito» o «Nómada». A destacar las bellísimas versiones en la voz de Anika de temas como «Nos ocupamos del mar» (canción de Javier Krahe popularizada por el seguntino Alberto Pérez en los años de «La Mandrágora») o el impecable bolero «Encadenados», de Luis Miguel.

En definitiva: una mezcla de precisión técnica y desenfado, con mucha sensibilidad musical, y bastante «buen rollo», para ofrecer una actuación absolutamente diferente a lo habitual, con aires de música nómada y viajera.

Emitaki y los Korremundos
Previamente habían abierto el escenario los cabanilleros «Emitaki y Los Korremundos«. Una banda de músicos veteranos, para una formación de rock que cumple con todos los cánones del género. Quinteto de «frontman», dos guitarras, bajo y batería, todos ellos músicos curtidos en mil batallas, y con el popular «Emilio Takikardia» al frente.

Así, el grupo de Emitaki, el Buji, René, el Rezo y el Teje, abraza el espíritu más directo y combativo del punk, con temas de claro contenido reivindicativo y comprometido con causas de justicia social. Rock de barrio propio de escenarios populares, locales de ensayo, garitos y festivales, pero que en el teatro cabanillero también tuvo su cabida, para alegría del líder de la banda (que señaló que era la primera vez que tocaba en un escenario así) y de un público de Cabanillas muy volcado con los de casa.

Ofrecieron los «Emitaki» un puñado de cinco canciones, destacando sus guitarras rápidas, ritmos urgentes y esa actitud imprescindible de «rockandroll star», callejera y luchadora, y fueron muy aplaudidos».

La noche se completó como siempre en este ciclo con una exposición plástica que pudo disfrutarse en la cafetería de la Casa de la Cultura, con las peculiares creaciones de «Ñaavid».

Epílogo eléctrico con Corizonas
Aunque este 6º ciclo de Noches Acústicas se da por finalizado, cabe reseñar que el mismo va a tener un interesante epílogo el próximo viernes 26 de junio, con un concierto que pasa a convertirse en «Noche eléctrica», y que trae a Cabanillas, a la Plaza del Pueblo, al grupo «Corizonas», el proyecto musical nacido en 2010 de la fusión de las bandas «Los Coronas» y «Arizona Baby». Abrirá el escenario la rockera cabanillera Eva Ryjlen.

 

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