Explosión de confetti en el festival Platinum

Lleno espectacular en el Ferial para la última gran madrugada festiva en Cabanillas

Cabanillas vivió en la madrugada del sábado 25 al domingo 26 de julio su última gran noche festiva de esta «semana grande», en una doble función que arrancó a las 23:30 h. con la esperada verbena de la Orquesta Dakar, y continuó a partir de las 02:30 h. con una nueva edición del festival dance «Platinum Music Experience». El recinto Ferial cabanillero se abarrotó de público en esta noche, que siempre es la más multitudinaria de las fiestas, con presencia de muchos vecinos y vecinas, pero también de visitantes de toda la provincia y del Corredor del Henares.

La Orquesta Dakar es una formación llegada desde Valladolid, a medio camino entre las modernas verbenas espectáculo donde los cantantes y bailarines son únicos protagonistas, y las verbenas clásica con una parte instrumental en primer plano. Se trata de un show híbrido, con músicos claramente visibles, en una formación de once componentes, con base rítmica, trío de metales y cuatro vocalistas, que se apoyan en un montaje técnico de gran formato con tráiler-escenario, y un potente equipo de sonido e iluminación. Un formato que combina el directo de calidad con una puesta en escena dinámica, donde las voces solistas se alternan continuamente para dotar al repertorio de variedad y ritmo.

El show recorrió muchos grandes éxitos del pop español e internacional, con clásicos imprescindibles de las verbenas, mucha música de los 80 y 90, y los temas más actuales del panorama comercial y el género urbano, todo ello apoyado en una iluminación espectacular, efectos sincronizados y un potente sonido. Como es habitual en la noche del sábado de Fiestas, el recinto Ferial estaba lleno de gente con edades muy variadas, en una noche muy agradable en la que la temperatura invitaba a salir a la calle, ya sin el calor sofocante del inicio de la semana.

Platinum Fest
Acabada la verbena, cambio al escenario principal para el último gran baile de esta semana grande: el festival de DJs «Platinum Music Experience», que ya es un habitual del sábado de Fiestas en Cabanillas del Campo. Con un ferial abarrotado, sobre todo de público joven, el evento volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las citas imprescindibles del programa. Hacia las 2:30 horas de la madrugada, nada más concluir la actuación de la Orquesta Dakar, el Ferial se transformó en una gran pista de baile al aire libre para recibir esta nueva edición del Platinum, un espectáculo concebido mucho más como una experiencia audiovisual que como una simple sesión de DJs.

El montaje que combinó música electrónica y comercial, animación escénica y una potente producción técnica. Desde el primer minuto quedó claro que el protagonismo no recaía únicamente en la cabina de los DJs: bailarines, performers caracterizados, robots LED, lanzallamas, cañones de confeti, efectos de humo y un espectacular diseño de iluminación fueron construyendo un show de ritmo constante, pensado para mantener la energía del público durante toda la noche. La producción, con más de 50.000W de sonido y un importante despliegue de efectos especiales, volvió a convertir el escenario en un gran espectáculo visual.
La apertura corrió a cargo de «Andii Pop», encargado del «warming», preparando el ambiente con una selección de éxitos dance y remixes que fue llenando progresivamente el recinto. Después llegó el turno de DJ Rufo y DJ SusDry, dos habituales de los grandes eventos festivos nacionales, que ofrecieron sesiones muy dinámicas, mezclando electrónica comercial, remember, house y grandes himnos festivaleros, manteniendo siempre una conexión constante con el público mediante continuas intervenciones y una animación perfectamente sincronizada con los efectos del escenario.
Como cabeza de cartel aparecía finalmente DJ Marta, una de las DJs con mayor presencia en el circuito de festivales y fiestas populares de España. Su sesión elevó todavía más la intensidad de la noche, alternando los grandes éxitos actuales de la música electrónica y comercial con mezclas muy reconocibles que hicieron que el público apenas dejara de bailar durante toda su actuación. Su dominio de la pista, unido al despliegue de efectos visuales y pirotécnicos, convirtió el tramo final del «Platinum» en una auténtica explosión de luz, color y sonido.
Miles de brazos levantados seguían el ritmo de la música en un ambiente festivo que se prolongó hasta el amanecer, en una experiencia inmersiva, propia de los grandes festivales «dance

Orquesta Dakar
Ir al contenido