El Ayuntamiento de Cabanillas del Campo ha finalizado la campaña de control de la población de mosquitos que se ha desarrollado desde finales de la pasada primavera, y durante todo el verano. En las últimas tres semanas se ha ejecutado una última fase de tratamientos, mediante fumigación de insecticidas específicos para combatir la presencia de mosquitos en la localidad. Los trabajos, ejecutados por la empresa responsable del servicio municipal de control de plagas, se han centrado en las zonas verdes del municipio, con el objetivo de reducir la presencia de estos insectos y mejorar las condiciones de uso y disfrute de los espacios públicos.
Estas actuaciones se añaden a las distintas medidas de vigilancia, prevención y control que el consistorio ha venido desarrollando a lo largo de la temporada, cuando las temperaturas y la disponibilidad de agua favorecen la proliferación de mosquitos.
La estrategia municipal desarrollada combina diferentes técnicas en función de las necesidades detectadas en cada zona. Por un lado, se realizan inspecciones y muestreos para identificar los lugares más propicios para la reproducción de los insectos, especialmente los puntos con agua estancada y las áreas ajardinadas con humedad persistente. Sobre estos focos potenciales se aplican tratamientos larvicidas, destinados a actuar sobre los mosquitos antes de que alcancen su fase adulta.
Estas medidas preventivas se complementan con fumigaciones periódicas para reducir la presencia de ejemplares adultos en parques, jardines y otros espacios verdes. La intensidad y distribución de los tratamientos se adaptan a la evolución de la situación y a las necesidades detectadas por los técnicos.
El Ayuntamiento ya reforzó estas intervenciones a mediados de septiembre, cuando la prolongación de las altas temperaturas propició una presencia de mosquitos superior a la habitual para esas fechas. En aquella ocasión se realizaron fumigaciones en parques y zonas verdes, además de tratamientos larvicidas en imbornales, puntos de acumulación de agua y el Canal de Regantes que atraviesa el municipio. La actuación extraordinaria incluyó una segunda fase de fumigaciones para completar los trabajos en distintas zonas de la localidad.
Las intervenciones de las últimas dos semanas permiten dar continuidad a este dispositivo de control, manteniendo la atención sobre las áreas verdes municipales también durante el tramo final de la temporada de mayor actividad de estos insectos.
La colaboración vecinal, fundamental
La eficacia de los tratamientos en los espacios públicos también depende de la colaboración de los vecinos y vecinas, puesto que pueden aparecer focos de reproducción en jardines, patios, huertos y parcelas particulares. Por ello, se recomienda evitar las acumulaciones de agua en macetas, platos, cubos, juguetes y otros recipientes situados al aire libre; renovar con frecuencia el agua de los bebederos de mascotas; mantener limpios los sumideros y desagües, y revisar piscinas desmontables, fuentes ornamentales y otros elementos susceptibles de acumular agua. También es aconsejable vigilar las zonas ajardinadas con riego, evitar encharcamientos y mantener adecuadamente la vegetación densa, que puede servir de refugio a los mosquitos adultos.
El consistorio insiste en que la prevención y la detección temprana de los focos de cría son fundamentales para limitar la proliferación de estos insectos. La combinación de los tratamientos municipales y las medidas preventivas en los espacios privados permite reforzar el control y contribuir a mejorar el bienestar de la ciudadanía.